05
Abr
10

Guía: Mantenimiento básico de controles


Esta guía es para ayudarte a dar mantenimiento básico a los controles de las consolas y para resolver problemas básicos, como los botones que se pegan. Antes de que vayas corriendo por un desarmador, te comento que abrir uno de tus controles debe ser tu última opción, ya que puede romperse al armarlos o desarmarlos. Te invito a que primero revises la carga de la batería y después la conexión entre tu consola y el control.

PlayStation 3: cualquier problema de sincronización puede resolverse al conectar el control a la consola, por medio de un cable USB.

Wii: asegúrate de que no haya objetos que estorben la señal entre el control y la barra sensora. También revisa que en tus opciones esté bien seleccionada la posición de esta barra, ya sea arriba o abajo de tu televisor.

Xbox 360: aprieta los botones de sincronización correspondientes en control y consola.

Es importante que si vas a dejar los controles sin usar por varios días, les retires las baterías para evitar que se derrame líquido corrosivo en su interior. Si ya hay derramado líquido de las baterías dentro del control, primero límpialo con un poco de bicarbonato de sodio y después limpia los contactos con la goma de un lápiz. Esto detendrá la corrosión un rato, pero después tendrás que quitar las baterías siempre que dejes de usar el control.

Si los botones se quedan pegados, retira toda la suciedad con un cotonete o con un pedazo de algodón humedecidos en líquido para limpiar superficies; si el problema persiste tal vez quieras abrir el control, pero pon atención en usar el tipo de desarmador que cada uno requiera.

Antes de sacarle los tornillos, te recomiendo que pongas cinta adhesiva en los botones para fijarlos en su lugar y que no se caigan cuando los destapes, también necesitarás contar con una lata de aire comprimido.

Xbox 360: tendrás que usar un desarmador de estrella, encuentra uno con el tamaño adecuado para que no termines barriendo los tornillos; estos están ubicados en la parte de atrás, sólo hay uno escondido detrás de un código de barras en el compartimento de las baterías. Separa con cuidado las dos mitades y es muy importante que hagas lo posible por no mover la tabla de circuitos, después usa la lata de aire comprimido para limpiar lo mejor posible el espacio alrededor de los botones.

PlayStation 3: tengo que avisarte que abrir un control de PS3 es menos recomendable, ya que muchas personas lo rompen al armarlo de nuevo. En este caso son cinco tornillos y el truco para abrirlo está en presionar la parte inferior que se encuentra entre los dos sticks análogos, mientras empujas hacia arriba la parte superior. Si quieres remover la tabla de circuitos (no recomendado), tendrás que quitar la pila y un tornillo más. Usa el aire comprimido para limpiarlo adecuadamente.

Wii: quita cuatro tornillos de la parte de atrás, dos están a simple vista y otros dos en el compartimento de las pilas. Al abrirlo se verá así:

Ahora usa el aire comprimido alrededor de los botones y listo.

El mejor mantenimiento para tus controles es limpiarlos de manera regular por fuera sin tener que abrirlos, retirar las baterías cuando no los uses (en el caso del Wii y del Xbox 360), y mantenerlos alejados de líquidos, comida y manos muy sucias. Si te ves en la necesidad de abrirlos y ves por ahí alguna parte rota, es momento de comprar otro control.



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